Cuando tenemos algún evento traumático, nuestro cerebro sobrepasa la capacidad de procesamiento, esa experiencia traumática que vivimos no se integra de manera adaptativa y resiliente en nuestro sistema de memoria, todo lo contrario, se almacena de manera disfuncional y patógena. Esto origina traumas, síntomas y trastornos en el presente que generan mucho sufrimiento emocional.
La terapia EMDR (Desensibilización y reprocesamiento por movimientos oculares rápidos), es una terapia basada en evidencia científica, que ha demostrado ser la más efectiva en el tratamiento del trauma y los trastornos derivados de este. Cuenta con el mayor reconocimiento por la Organización Mundial de la Salud.
También, ha demostrado ser efectiva en el tratamiento del trauma complejo que se origina en los vínculos traumáticos que hemos tenido con padres, familiares, parejas u otros vínculos donde hubo violencia repetida en el tiempo (abuso sexual, maltrato físico, maltrato psicológico, negligencia física y emocional, violencia intrafamilar, entre otras problemáticas).

La terapia EMDR, trabaja devolviéndole al cerebro la capacidad de reprocesamiento de esas experiencias traumáticas. Se trabaja en la identificación y activación de esas memorias traumáticas, acompañando el proceso con los movimientos bilaterales: Movimientos oculares rápidos y movimientos táctiles (abrazo de la mariposa). Este proceso permite viajar a través de las neuro-redes de memorias, integrando esa información traumática que se quedó atrapada en el pasado con la nueva información adaptativa y resiliente del presente.
Las memorias traumáticas del pasado las volvemos a revivir y experimentar en presente, cuando nos enfrentamos a situaciones parecidas a las experiencias traumáticas que vivimos en el pasado. Estos son los disparadores traumáticos que nos recuerdan esas memorias. Recordamos el trauma reviviendo las mismas emociones y sensaciones negativas que vivimos en ese pasado traumático.
El trauma lo sentimos en el cuerpo, aunque cognitivamente sepamos que eso ya pasó y que en el presente estamos a salvo, seguimos sintiendo inseguridad porque el trauma está en nuestro cuerpo y lleva la cuenta de nuestro pasado traumático. Tal vez todo el tiempo no estamos recordando de forma narrativa las experiencias traumáticas del pasado, pero sí las estamos recordando de forma corporal a través de los disparadores traumáticos que se activan en nuestro cuerpo. No nos percatamos que está relacionado con el trauma, pero si tiene carga emocional en nuestro cuerpo es porque se trata del trauma.
También, generalmente en el trauma complejo hay algún nivel de disociación que nos desconecta de nuestro cuerpo y nuestra emociones, dificultando la capacidad de asociar los disparadores traumáticos del presente con los traumas del pasado.
Estos disparadores traumáticos se pueden presentar con nuestros compañeros de trabajo, jefes, en nuestra relación de pareja, con nuestros padres, familiares, amigos
y en diferentes escenarios de la vida. Los disparadores traumáticos originan síntomas y mucho sufrimiento emocional.
Una vez las personas logran reprocesar sus memorias traumáticas con la terapia EMDR, las memorias del pasado se integran de una manera más adaptativa y ya no vuelven a sentirse de forma perturbadora en el cuerpo, los disparadores traumáticos entonces disminuyen significativamente, logrando un alivio sintomático, generando mayor regulación emocional y conductual y devolviéndonos la calidad de vida y la capacidad de funcionamiento.
La terapia EMDR, es efectiva para aquellas personas que actualmente se encuentran atravesando por síntomas de ansiedad y depresión, ataques de pánico, trastornos de conducta alimentaria, adicciones, trastorno de estrés postraumático, trastornos disociativos entre otros.
Pero la terapia EMDR, no es solo útil para personas que presentan estos trastornos psicológicos derivados del trauma. También, es muy eficaz para personas que presentan insatisfacción en su vida porque no se sienten inconformes consigo mismas, tienen conflictos en su relaciones interpersonales, sentimientos de soledad y aislamiento, dificultad para vincularse afectivamente, problemas de autoestima La insatisfacción personal que genera sufrimiento y angustia está también asociada a experiencias traumáticas del pasado.
Muchas personas llega a terapia EMDR, buscando una nueva experiencia, la mayoría vienen de terapias convencionales y conversacionales, pero el tratamiento del trauma requiere una experiencia somática, de un trabajo conciente con el cuerpo, porque el trauma está almacenado en nuestra memoria implícita que aún no se ha integrado, esta memoria es más emocional y corporal, por eso requiere de un proceso experiencial que va más allá de un trabajo cognitivo. El trauma no se sana hablando, se sana experimentándose en un espacio terapéutico seguro.
¿Cuánto dura un tratamiento con la terapia EMDR? Va depender de la evolución de cada persona. El reprocesamiento de un trauma de un evento único, como puede ser un accidente, un desastre natural o una cirugía, puede reprocesarse y generar alivio sintomático alrededor de 3 meses, dependiendo la evolución clínica de cada persona. En una persona con un trauma complejo que se deriva de vínculos traumáticos de varias décadas, el tratamiento puede durar alrededor de 18 meses a 2 años e incluso se puede prolongar un poco más dependiendo de la evolución de cada persona.
Es muy importante que si tomas la decisión de empezar terapia EMDR, fíjate bien en asistir con un terapeuta entrenado que cuente con cédula profesional de psicología o psiquiatría y que tenga certificación por EMDR Institute, que es la entidad internacional que regula los entrenamientos de terapeutas EMDR en el mundo.
En Sánate- EMDR contamos con los terapeutas certificados y entrenados para el tratamiento efectivo del trauma. Pregúntanos por la terapia EMDR.
Mtro.
John Bayron Hincapié Sánchez
Psicólogo Clínico
Terapeuta EMDR